|
|
|
Aviso importante: Este sitio es exclusivo para mayores de 18 años.
Ve a la página de inicio: |
Masaje tántrico al hombre: El culto al falo o linga Al igual que en la lección anterior platicaremos la historia del culto al linga o falo y el culto al lingam por los practicantes de tantra. La intención es que cuando una mujer acaricie al hombre lo haga con la misma intención que lo hacen los tántrikas en las ceremonias llamadas puyas. Amarnath es un templo en la India, localizado en un valle glaciar y elevado a 4,174 metros. Cerca de la cima hay una cueva a la que se llega después de varios días de penoso peregrinaje. El objeto que se venera en esta cueva es una formación de hielo natural que ha tomado la forma de un Shiva Linga o en otras palabras el pene de Shiva. En otras ceremonias se venera al Lingam, que es la conjunción de los órganos masculino y femenino en unión.
La ceremonia de adoración del lingam o Linga Puja
En el momento culminante, el oficiante vierte sobre el lingam un líquido blanco viscoso, hecho de leche y miel que corre lentamente por la piedra y se derrama en el arghya, para ser luego repartido entre los participantes, que lo beben con devoción. En ese instante, Shiva está presente en el lingam. Para el tántrico, la eyaculación es el momento procreador por excelencia, cuando la energía femenina se apodera del esperma para suscitar una nueva vida. Todo acto creador va acompañado de goce y la creación resulta de una unión cósmica permanente que proseguirá hasta el final de los tiempos. Masaje tántrico al hombre Este ejercicio ayuda al hombre a disociar el orgasmo de la eyaculación y poder ser multiorgásmico y a la mujer a lograr orgasmos extremos. Para prepararse para el masaje. la pareja se asegura que su vejiga e intestinos estén vacíos y toman un baño, de preferencia juntos. Antes de iniciar el masaje se sientan uno frente al otro, ponen su mano derecha en el corazón del otro y se toman de la mano izquierda. Se ven a los ojos hasta que sus conciencias se han unido. Esta parte es fundamental del masaje tántrico. Masaje al hombre:
La mujer masajea las piernas, cadera, estómago y pecho del hombre antes de masajear los genitales. La mujer aplica lubricante o aceite al pene y los testículos. El masaje es muy lento y el hombre va indicando la manera en que desea recibir el masaje. La mujer masajea el pene, los testículos y el perineo del hombre. El hombre con sus manos pide a la mujer que se detenga cuando siente que está llegando al punto de no retorno; en otras palabras cuando siente que si el masaje continúa por unos segundos más la eyaculación será inminente. Después de detenerse completamente el masaje y una vez que el hombre sabe que ha dominado el punto de no retorno, realiza movimientos musculares similares a los que generan el orgasmo. Sin embargo estos movimientos son plenamente concientes y controlables por el hombre. El hombre en este masaje empieza a reconocer el punto en donde las sensaciones orgásmicas se producen y un buen lapso antes de que se generen los espasmos eyaculatorios. Entonces el hombre moviendo los músculos que se involucran en el orgasmo puede tener múltiples orgasmos sin eyaculación. Esta técnica tántrica difiere totalmente de las técnicas de retención de semen. Al contrario es una técnica que se basa en la total relajación del hombre y de que aprenda fluir con ella. Es natural que después de varios orgasmos sin eyaculación la erección se pierda. Sin embargo después de unos minutos el hombre estará preparado para tener otra erección en cuanto su cuerpo se de cuenta que hay suficiente líquido en la próstata. Lo más curioso de esta técnica es que el hombre no puede hacerla solo. Requiere de la ayuda de su pareja. Es como querer hacerse cosquillas uno mismo. |